En el año del Señor de 1600, cuando la ciudad de Murcia cerraba el siglo XVI y abría camino al XVII, nacía la primera y más antigua de sus cofradías penitenciales: la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
El día 2 de agosto se erigía canónicamente, fruto visible del espíritu reformador del Concilio de Trento, dando inicio a un apasionante capítulo de la historia religiosa de la ciudad, seguida de otras tantas que en lo venidero irían sumándose y configurando la Semana Santa murciana.
«ESTO SE HACE EN REMEMBRANÇA DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO»
#SoydeJesús
Fotografía: Mariano Egea