El 30 de septiembre de 1696 tenía lugar la consagración de la ermita de Jesús, templo que desde entonces ha constituido uno de los lugares fundamentales para la historia, el culto y la devoción a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
La efeméride, recogida por Frutos Baeza y posteriormente aludida por Ibáñez, constituye un hito esencial en la historia de la devoción a Nuestro Padre Jesús y de la propia cofradía de los Nazarenos.
Se convertiría a lo largo de los siglos en uno de los principales lugares de referencia espiritual y patrimonial de Murcia, acogiendo el culto al Nazareno y custodiando un legado de extraordinario valor histórico y artístico que llega hasta nuestros días.
📸 Archivo Provincial de Murcia
